Desde luego el aspecto de este animal es extraño, con su rabo puntiagudo y sus manchas parecidas a ojos.

Esta oruga también puede ser verde, con lo que se camufla bien entre las hojas. El ejemplar de la foto estaba menos desarrollado que los anteriores y su cola es proporcionalmente mayor. José Luis Yela, profesor de zoología en la universidad de Toledo, nos cuenta: "No se sabe muy bien para que sirve el pincho que hay en la parte dorsal del último segmento de las larvas. Al menos eso es lo que dicen los libros. Sin embargo, para mí que actúa como el rabo de las vacas: cualquiera que ha visto cómo se comportan las larvas de los esfíngidos, sabe que ante las molestias de los parasitoides y otros enemigos naturales se retuercen como si quisieran asustar al intruso con el pincho."
Se trata de orugas de la polilla Hippotion celerio (L.), que es una especie de lepidóptero de la familia Sphingidae que vive en África, sur de Europa, centro y sur de Asia, Indonesia, Australia y Nueva Zelanda. Las polillas miden entre 28-35 mm. Las orugas comen hojas de vid y también de otras muchas especies silvestres. La gente las encuentra en las parras de sus casas.
Una de las orugas, ya bastante desarrollada, realizó este "nido" con trozos de hojas de parra pegados con hilos de seda.
El verano pasado, mi primo David Conejo y su mujer Loli, me trajeron una oruga que habían encontrado en su casa de campo, concretamente el 14 de junio (aparecen durante todo el verano). La crié, junto a mi sobrina Lucía, de tres años. Le pusimos por nombre "Valentina", como la oruga amiga de Pocoyó. El día 16, Valentina comenzó a construir su capullo.
Así lo tenía el 27 de junio.
Y así el 29.
Por fin, el día 1 de julio emergió triunfante y llena de vida convertida en esta preciosa mariposa, de vuelo muy rápido (varias especies de esta familia vuelan de día), capaz de efectuar una larga migración (la especie suele viajar desde el norte de África hasta Europa Central, con una generación de por medio en España) o de invernar en nuestro país. La soltamos con nuestros mejores deseos.
Por cierto, esta polilla es muy difícil de ver en libertad en la comarca. Es mucho más común ver a ésta otra especie parecida, Hyles livornica, que tiene costumbres similares y casi la misma área de distribución.

En cambio, la oruga de esta especie, que se alimenta también de hojas de parra y de una amplia variedad de otras plantas, es mucho más difícil de encontrar (al menos yo no la he visto ni nadie me la ha traído). Es aún más llamativa que la de la especie anterior. Aquí pongo una foto bajada de internet (si alguien la encuentra, por favor que me avise; mi correo electrónico es antoniojico@hotmail.com).
Um. Una de esas esfinges entró en mi piso hace como un mes, pero de noche (aunque en la ciudad hay tanta luz que uno no sabe ya cuándo es de noche o de día, y me consta que por ejemplo los mirlos, aunque urbanos, lo llevan fatal). Yo no sé nada en esta materia, y de entrada creí que sería de hábitos nocturnos, y que sería una polilla común, pero al acercarme me pareció enorme, y vi que era una esfinge de ésas. Ahora, lo que yo no sé es determinar ni género ni especie, ni conozco sus hábitos, ni sé hacer lo propio con las restantes polillas... Soy un catetillo, la verdad. Por cierto, me sorprende que los ocelos estén en el extremo anterior y también me sorprende esa especie de cola que parece una antena. ¿Se sabe qué función tiene? Un saludo.
ResponderSuprimirBuenas, Mario:
ResponderSuprimirSi la esfinge que viste era enorme, a lo mejor era la mariposa de la muerte, Acherontia atropos, que es la mayor de la familia en la península.
No eres un catetillo, o bueno, sí, lo eres, pero entonces más de uno lo somos, en un montón de temas, je, je. Yo por ejemplo, no sé para qué sirve el apéndice caudal de estas orugas (entre las orugas hay una gran diversidad de apéndices de diferentes formas y ubicaciones). Tampoco sé por qué tienen esas manchas con aspecto de ojo en la parte anterior. Otras orugas de la familia tienen muchas manchas redondas a lo largo de todo el cuerpo. Quizá así la oruga se parece más a una serpiente...
Saludos.
la primera foto es impresionante¡¡¡ qué bicho más raro¡¡¡ después, leyendo, es una bonita historia ;)
ResponderSuprimirpara niños y para mayores, resulta siempre apasionante semejante transformación...
besos desde la playa¡¡¡