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domingo, 14 de noviembre de 2010
Subbética Natural
domingo, 15 de agosto de 2010
Los bichicos de luz
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Esto es una hembra adulta de luciérnaga, lo que en la comarca se llama un "bichico de luz". Pertenece a la especie Nyctophila reichii, la más frecuente en la península Ibérica (y bastante abundante en la comarca). Aunque no lo parezca, esto es un escarabajo. Lo que pasa es que las hembras adultas tienen aspecto de larvas y no desarrollan alas. Suelen encontrarse en el verano junto a las acequias de las huertas, en el suelo o sobre las hierbas, en el envés de las hojas, y también en olivares, bordes de caminos, bosques de ribera, etc. Las hembras hacen señales luminosas a los machos, que vuelan en busca de la más pequeña luz, desde el anochecer hasta bien entrada la noche. Las señales de las hembras son más luminosas que las de los machos. Las hembras muestran su lucecita alojada en la parte inferior del final del abdomen: dos segmentos enteros iluminados más dos puntos luminosos en cada uno de los extremos (estos dos puntos son los únicos que se iluminan en las larvas y en los machos). Los machos sólo brillan cuando son molestados.
Hasta hace unos 30 años, los niños estaban hasta bien tarde jugando en la calle durante el verano, la iluminación urbana era más débil y el campo estaba al lado de sus casas, con lo que podían observar la luz de las luciérnagas y las estrellas fugaces. Hoy, sólo pueden hacerlo los que tienen chalets o viven en las afueras de los pueblos. Antes, solían recolectar varios de estos bichicos de luz y llevarlos a sus casas, donde los observaban y podían formar pequeñas lámparas.
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Luz de una luciérnaga hembra.
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En este vídeo se observa cómo se puede conseguir que una larva de luciérnaga emita luz, poniéndola en la oscuridad y frotando suavemente el extremo de su abdomen.
domingo, 9 de mayo de 2010
Pito de avena
Como veis, incluso la elaboración de este instrumento tan sencillo tiene su ciencia. Bibiano también aporta el dicho popular "No está el verde pa pitos", que viene a significar algo parecido a "No está el horno para bollos". Un "verde" es un trozo de terreno que se usa como pastizal o se siembra de pasto. Los años malos está la hierba en estado tan deplorable que no sirve ni para pitos.
Bibiano cuenta otras muchas cosas interesantes sobre plantas y tradiciones en sus estupendos blogs Mirando Plantas y El Llanillo (blog de Las Lagunillas y la Subbética en general).
sábado, 6 de marzo de 2010
Árboles y arboledas singulares
Encina del Tejón, en el Cortijo Alto de Torres, Las Lagunillas, PriegoPino carrasco de El Salado. Mi vecina de enfrente, Consuelo López Ruiz, nacida en 1.911, se crió en ese cortijo y me cuenta que el pino fue encontrado por su tía Dolores en un menchón cerca de la Fuente de La Higuera (por encima de El Salado en dirección a la Tiñosa, antes de llegar a la carretera) y plantado por su abuelo junto a una herriza (peñón), al lado de la antigua era del cortijo, para proporcionar sombra. Así, estimamos que el árbol debió ser plantado en su actual localización alrededor del año 1.900. Me fío absolutamente de la memoria de Consuelo.
jueves, 25 de febrero de 2010
Imitar sonidos de animales
Alguien imita a continuación el canto de dos pájaros hipotéticos con un pitillo de caña comprado en un mercadillo medieval en Alcaudete (no sabemos si en la Subbética se han usado tradicionalmente artefactos así).
José Antonio Arjona imita en el siguiente vídeo a un gato, usando otro artilugio comprado en el mismo puesto en el mercadillo medieval de Alcaudete (tampoco sabemos si es un artefacto tradicional).
lunes, 11 de enero de 2010
Juego de hacer resbalar una espiga de cebadilla
Juego tradicional realizado espontáneamente por los niños del colegio "Niceto Alcalá-Zamora", de Priego.
martes, 22 de diciembre de 2009
Las aves y la sabiduría popular
Mito, por Antonio PestanaAntonio Pestana Salido es una persona muy apañada y entrañable. Además, es un excelente fotógrafo de naturaleza, sobre todo de aves (a su gran afición añade la depurada técnica que posee como fotógrafo profesional). Es de Cabra y, junto a Pablo Luque Valle, es uno de los soportes de la activa organización ecologista y naturalista "Osyris alba", de Cabra. Ellos han organizado multitud de cursos sobre la naturaleza de la comarca y participado en otras muchas actividades relacionadas, como las Jornadas de Montaña y Aventura que todos los otoños se celebran en nuestra vecina ciudad.
Además, Antonio es un gran estudioso de la sabiduría tradicional acerca de los animales y recientemente ha publicado un libro titulado "Las aves ibéricas en la cultura popular" (Editorial Tundra). Más información sobre él y sobre otras cosas y maravillosas imágenes de aves, encontraréis en su página personal. Además publica otras muchas fotos en Fotonatura, Mirada natural y Naturaleza Digital.
domingo, 6 de diciembre de 2009
Conversaciones etnobiológicas con personas mayores
Upupa epops (abubilla o bejuguilla)En diciembre de 2.004 se me ocurrió visitar las residencias de ancianos de la comarca para preguntarles cosas sobre la naturaleza (especialmente sobre los animales, ya que el saber tradicional acerca de las plantas estaba más investigado en la comarca, sobre todo por Enrique Triano y sus colaboradores). Visité el hogar del pensionista, pero allí no había mucho interés en colaborar. Paradójicamente, encontré mucha más receptividad entre los más ancianos. En la residencia GEISS recibí mucho apoyo para mi idea por parte del director y de la monitora de tiempo libre, Mache, que facilitaron mi trabajo. En ella, un hombre de Cabra, cercano a los cien años, salió de su letargo con una expresión infantil cuando le mostré en mi ordenador portátil imágenes de grillos y cigarrones. Me dijo que en su época los cigarrones eran usados como cebos para atrapar pájaros, y recordaba plagas de langostas. Al petirrojo lo llamaban petirrubio en Cabra.
Allí conocí a Francisco Dorado Jiménez, de Córdoba, un hombre de unos 70 y bastantes u ochenta años. Es uno de los que más autonomía y lucidez tiene en la residencia. Es un hombre apacible, que habla bajo, tímido, que tiene unos cuantos libros en su habitación. Le gusta la naturaleza y me cuenta muchas cosas de su infancia. A nuestra conversación se unió Juan Soriano Gavilán, de la zona de Cádiz, un hombre que también pasó su infancia y juventud en el campo.
Francisco dice que los murciélagos se comen ciruelas y fresas y toda la verdura (y también los mosquitos): son dañinos. Un murciélago grande le arañó en una cueva y le tuvieron que poner la inyección del tétanos y de la rabia. La murcielaguina (excrementos de murciélago) es muy buena como abono.
Al petirrojo se le llama pechirrubio y pechuga amarilla en Córdoba. En Cádiz se le llama tontiche, porque pones la trampa y enseguida pica (las trampas eran con cebo, con alúas (hormigas aladas), lombrices, etc.). Para cazar la avefría se usan grillos, pero preferiblemente lombrices. Las avefrías son aves que migran y que van detrás del arado para recoger lombrices. También las golondrinas africanas migran. Francisco cuenta que una vez cogieron un ruiseñor para que le cantara a una señora. Dice que los pájaros silvestres se apenan cuando se cogen para criarlos, hay que ponerles música. Juan recuerda un refrán: “¿Qué pajaro pica la breva? El primero que llega”. La abubilla picotea higos y pasas, huele muy mal y picotea excrementos y se los come.
Las lisas son lagartos sin manos (luciones), que viven en sitios húmedos a bastante profundidad.
Las anguilas se comen, viven en zonas que se empantanan. Cuando se secan se ven muertas en las grietas, había muchas por la parte de Sevilla, saben que pasan de un río a otro. Dicen que ponen los huevos en la desembocadura de los ríos (aunque en realidad lo que llega a la desembocadura de los ríos son las angulas, que han viajado unos 5.000 kilómetros desde el Mar de los Sargazos donde se ha producido la puesta).
Juan me cuenta que con las hormigas león (“ladrones” en Cádiz), jugaban los niños a sacarlas de su agujero con una espiga. Las larvas de las hormigas león se colocan en el fondo de un hoyo en terreno arenoso, en el que esperan que caigan hormigas u otros insectos, que no pueden escalar las paredes por lo suelto del sustrato, y a los que devoran con sus potentes mandíbulas. Juan conoce a los grillos macho y hembra por el ovopositor (tubo para introducir los huevos en el suelo) alargado que presenta ésta al final del abdomen. Francisco recuerda un grillo chiquitillo blanquito que cantaba muy bien, que estaba toda la noche cantando (seguramente Oecanthus pellucens, el grillo italiano, presente en la comarca; le enseñé la foto y lo reconoció). Juan dice que los grillos cantan por medio del roce de las alas. Tienen un oído muy fino, con nada que se acerque uno se meten en su agujero. Los grillos machos se matan unos a otros. Ellos jugaban a sacarlos de sus agujeros con una pajita. Los grillos cebolleros se cargan a los otros grillos y se cargan las plantas, les cortan las raíces; cuando se veían sus agujeros, se cavaba con el azadón y se mataban.
Francisco: el higo se pone bueno por un mosquito que sale por el culo y pasa de un higo a otro. La descripción de lo que ocurre la he tomado de la Wikipedia: “La avispa de los higos (Blastophaga psenes) es un himenóptero apócrito de la familia Agaonidae. Es una de las especies de avispas encargadas de la polinización de los higos. La polinización la realizan las avispas hembras que entran al sícono (higo) por un orificio natural llamado ostiolo y ponen los huevos dentro de éste. Al moverse polinizan las flores y ahí mueren.
Al llegar a un nuevo higo la hembra pone sus huevos a través de un tubo, el ovipositor u oviscapto, que mide casi dos milímetros. La longitud del estilo de algunas flores es de tres milímetros y el de otras es de dos milímetros. Cuando la avispa se planta en la flor de estilo largo no alcanza con su ovipositor a poner el huevo en el óvulo, por lo que sólo puede polinizarla, pero cuando se planta en una de estilo corto la longitud de su ovipositor coincide exactamente con la longitud del estilo y no sólo la poliniza sino que pone su huevo en el ovario de ésta.
La larva se alimenta de la semilla en desarrollo, crece y se convierte en adulto dentro de la semilla. Cuando las crías eclosionan, las hembras, una vez apareadas, recolectan polen guardándolo en unos sacos que poseen en el tórax. Los machos, que no tienen alas, abren un nuevo orificio, permitiendo la salida de las avispillas hembras y a continuación mueren. Más tarde el higo fecundado produce un fruto carnoso con una masa rica en azúcares: higos y brevas.”
Francisco me cuenta que las aceiteras (tanto Meloe proscarabaeus como Berberomeloe majalis), sueltan un líquido amarillo o rojo. Se fríen con aceite y el líquido que sueltan se usaba contra la artrosis, untándolo en las articulaciones (luego mi padre me dice que la “sangre” del curica (así son llamadas aquí las aceiteras) se freía con aceite y se usaba para untarla en las patas de las bestias.
Francisco recuerda que a un maestro suyo le pusieron sanguijuelas para sacarle sangre cuando estuvo enfermo. Se ponen gordísimas, al ponerlas se clavan en la carne y para sacarlas tienen que romperlas.
El pepinillo del diablo es venenoso, infecta la boca (Francisco).
Asilo S. Francisco 13-12-04
Los mayores citan algunas plantas comestibles: collejas, lenguaza, acerolas, serbas, higos chumbos, majoletas, verdolaga, hinojo, tetas de vaca, cepillos (se comen las hojas), vinagreras (Rumex induratus), romanzas (Rumex sp.). Los matagallos (Cistus albidus) son usados para la candela y para fregar los platos.
Preparación de los alcaparrones: se les pone pajotes encima y se ponen al sol y se les echa vinagre y sal.
En épocas de hambre se comen: lagartos y culebras; los lagartos se asan, se les corta la cola y el resto está muy bueno, la carne es muy blanquita; las ranas (se vendían muy caras, las ancas), los peces de los ríos (que muchas veces se pescaban con las manos), ratas, gatos (los mataban también los cabreros para las correas de los cencerros); se comían todos los pájaros (a las golondrinas las mataban porque se comían la pimienta); también se comían los cangrejos de río autóctonos, fritos.
Residencia GEISS 29-12-04 Francisco Dorado y Manuel, ambos de Córdoba; se han criado por las cercanías de Córdoba
La liria se hacía con ajonjera (una especie de cardo) y un zapato de goma, de tocino (se llamaba así); se mezclaba la liria con esa goma, calentándola, y se untaba una varilla de esparto. Se solía poner cerca de los arroyos y en otros lugares para cazar pájaros.
A los palomos se les abría y se ponían en el estómago para abrir las ganas de comer: la sangre de palomo era la que tenía esa virtud.
Los galápagos o tortugas de río se comen. Se ponen al fuego para que se desprenda el caparazón. También los huevos se comen (ponen más de 200).
Cazaban ranas para comerlas en los arroyos; sólo se comían las ancas, fritas, asadas o cocidas; no las comen ahora porque piden mucha agua. Las ranas que venían de Jerusalén eran muy apreciadas.
Francisco comía abubilla. También la zumaya (será el chotacabras), que lleva los pajarillos pegados al pecho y tiene la carne muy dura.
El lúgano canta muy bien. Se hibrida con canarios y también con jilgueros (los descendientes de estos cruces se llaman “mixtos”). El lúgano hace nidos en troncos de enicnas
Antes para Pascua se vendían muchos pájaros en docenas, de todas clases.
El cuco se come los huevos de los otros pájaros.
Recuerdan un pájaro llamado trepaencinas (hay que confirmar si es el trepador).
Se cazaban para comer los conejillos pequeños con una gata y los perros; la gata se metía debajo de las zarzas para sacarlos.
Hay un pájaro que pone los nidos colgando de los eucaliptos. Los nidos están hechos con pelos de la cola del mulo, los arrancan al mulo vivo.
Los cascanueces, con el pico muy gordo, rompen la nuez; si el cascanueces se mete en las casas, te pica en los ojos.
La pluma de avestruz, llamada pluma del gustirrinín, sirve para hacer cosquillas.
Los culebrines hacen los nidos en los carrizos (probablemente son carriceros), se ponía la liria en los carrizos y se pegaban. También usaban una gata para cazarlos (le daban la asadura asada).
La anguila es muy buena para comer, mejor que la pescada, se le quita el pellejo, y sirve para las zambombas y para los taladros de los berbiquíes de los plateros.
Mataban lagartos con el tirador (tirachinas) y los llevaban a una farmacia para hacer una medicina antes de la guerra (sólo usaban en la farmacia la sangre). Los lagartos se comían en épocas de hambre y en los bares se ponían tapas de lagarto. Manuel también cazaba víboras en la Sierra de Córdoba con el tirador.
Las culebras se mareaban con aguardiente de 40º para cazarlas: se ponen borrachas y se cazaban, y se llevaban también a la farmacia.
También se comían aves rapaces, entre ellas los búhos; cornejas, etc. Ave que vuela, a la cazuela.
Nombres de pájaros: chamarín (probablemente verderón o verdecillo), jilguero, triguero (Miliaria calandra, emberizidae), gorrión montes, alcaudón; todos se cazaban para comer. Manuel los cazaba con el tirachinas; también cazaba perdices y codornices.
Las zarzas eran usadas para meterlas en las conejeras y obligar a los conejos a salir.
Los perdigones se cogían corriendo detrás de ellos; tienes concentrarte en uno y cuando se para te tiras sobre él y lo coges.
El día 3-1-05 doy una proyección con mi ordenador portátil en la residencia GEISS3-1-05. Acuden bastantes personas, con una mezcla de curiosidad y perplejidad. Les enseño fotos de animales y plantas de la comarca. Al poco rato se cansan, algunos se duermen y las cuidadoras me dicen que corte. Intervienen sobre todo dos mujeres del campo, Francisco Dorado y otro hombre.
Setas comestibles de la comarca: de cardo y de álamo; saben que la de olivo es venenosa.
Los niños de la comarca jugaban a tocar las mantis religiosas o santateresas con un palillo para que abrieran las alas y entonces se les decía:
Teresa,
pon la mesa,
que viene tu marido
y te corta la cabesa.
(Mi madre dice que también conocía esa canción, pero que se cantaba a las niñas que se llamaban Teresa, y también estaba la versión:
Salamanquesa,
pon la mesa,
que viene tu marido
y te corta la cabesa).
Las mujeres recuerdan a las mariposas nocturnas Saturnia pyri, que se ponían las niñas en los vestidos. Ellas dicen que se ponían las mariposas de las habas. No se sujetaba con alfiler ni nada, sino que la mariposa solía estar horas posada sin moverse.
Conocen a la culebrilla ciega y el refranillo: “Si la víbora oyera y la ciega viera, no habría quien al campo saliera.” Creen que es más bien venenosa y saben que vive bajo tierra.
Los alcaparrones se curan poniéndolos al sol y también como las aceitunas.
Llaman “meloncito” al pepinillo del diablo (esta planta pertenece a la misma familia que melones y pepinos, la de las cucurbitáceas). Si las semillas te dan en la cara y los ojos te causan escozor.
Los curicas son venenosos y se mueren al echarles aceite.
Se hacían trampas para la mosca del olivo con un líquido dulce: los insectos entraban atraídos por el olor y no podían salir.
La zahareña (Sideritis incana): usada para las pupas y eccemas de la piel, con el agua de la yerba. Todavía hoy es buscada por mucha gente.
Un hombre recuerda una plaga de langostas, aunque no muy grave, en la Campiña, hace ya bastantes años. Otro hombre recuerda una invasión de grillos, al parecer tras una tormenta; había muchos en las calles.
Las paulicas (deben ser chinches hediondas de la familia pentatomidae) dan buenos “viajes” a los trigos, donde pueden ser plaga, el rodal q atacan queda “listo”.
Las tijeretas son llamadas rapaculos en la comarca.
Jopos (plantas parásitas): su caldo era usado para diarreas y cólicos.
Cola de caballo: en infusión, para toda clase de dolores y para cuando se atranca la orina
Matagallos (Phlomis purpurea): usada en cocimiento para algunas enfermedades.
Cistus albidus: estepa, usadas sus hojas como estropajo.
Jara para las úlceras de estómago, en cocimiento.
Sobre el romero, me dijeron este bonito poema:
“El que pasa por el romero
y no coge de él,
ni tiene amores
ni espera tener.”
Un hombre habla de unas arañas grandes y negras, peligrosas, que viven bajo las piedras, muy probablemente Macrothele calpeiana, la araña negra de los alcornocales, común en la comarca.

El gran caracol sapúo (Cornu aspersa) es comido en la comarca.
Asilo de San Francisco 4-1-05
Conozco a Tiburcio, apodado Coeño y también el Flamenco. Dice que tiene más nombres que el chocho. Ha trabajado en las huertas de Priego.
Me cuenta que el lagarto se come, pero se le quitan las partes venenosas, que son la cola y la cabeza. Los lagartos atacan a las mujeres que tienen la menstruación (a una prima suya le atacó un lagarto cuando tenía el periodo).
A los erizos los matan los hortelanos porque tienen la creencia de que la orina y la menstruación de la eriza son venenosas.
Los sapos escupen veneno; las personas mayores los inflaban para divertirse.
Las “lombrices” (sanguijuelas; como las lombrices pertenecen al filo de los gusanos de cuerpo segmentado o anélidos) se usaban para ponerlas en las mataduras de las bestias para que se curaran, con un trapo o esparadrapo, las sanguijuelas se morían y la matadura se curaba. Las sanguijuelas eran antes usadas para evitar la congestión venosa y las gangrenas en las heridas (también, según mi madre, contra la hipertensión se hacían sangrías con sanguijuelas).
Las chinches picaban mucho en verano, se encontraban en las camas, sólo se mataban a zapatazos.
Entrevista a Encarnación Asilo San Juan de Dios 11-1-05
La mayoría de los residentes estaba en malas condiciones y sólo me entrevisté con Encarnación Gutiérrez. Es una mujer morena, de ojos vivos. Le gustan los documentales de la 2, no es beata, tiene 82 años, buen ánimo, un linfoma desde hace 8 años y dolores en las rodillas. Le gusta la soledad, pero disfruta mucho de las visitas esporádicas de unas niñas amigas suyas. También le gusta cuidar sus plantas (cultiva incienso) y observar a los gorriones desde su cuarto, del que se ocupa de que esté siempre bien ventilado. Se crió en Castil de Campos y ha trabajado desde chica en el campo; luego se fue a trabajar a Barcelona. De pronto se pone a hablar del programa de Juan y medio y opina que eso son complicaciones, no entiende que la gente quiera complicarse la vida con una pareja, con lo bien que se está solo, la libertad que se tiene. Ella es soltera. Dice que en su época estaba mal visto que se fuera a visitar a un hombre enfermo y solo, aunque no a una mujer. No le gustan los remedios con plantas ni los curanderos y sólo confía en los médicos
Cogía setas de olivo, de álamo, de cañaheja, cardocuca y encina.
En marzo y abril cogía caracoles blancos de la sierra, pero no le gustan porque son muy babosos; iba al campo a coger collejas, narcisos en febrero, a por collejas y lenguaza. La preparación de ésta última es la siguiente: se cogen los tallos, se lavan, enharinan y se fríen; también se comen hervidos. También comía borrajas y alcaciles. Usa el romero y el tomillo para aromatizar las carnes.
El escaramujo huele muy bien, también el majuelo. Había una planta para pegar insectos, de flores rosadas o moraíllas, se usaba para atraparlos. La zarzaparrilla es muy bonita, parecida a la hiedra (será Smilax aspera); la madreselva también huele muy bien. Con Echinops strigosus (cardo yesquero) se hacía yesca: su abuelo machacaba las hojas y servían para encender el cigarro.
Cardo yesquero La manzanilla borriquera es buena para el hígado, pero amarga mucho (puede ser Anacyclus clavatus, pero habría que confirmarlo).
Le gusta observar a los gorriones desde su habitación. Dice que primero se emparejan, luego se aparean, luego traen ramillas y se turnan para estar en el nido; cuando uno llega con un gusano o algo es cuando el otro sale del nido. Conoce los siguientes pájaros: escribana, triguero, vegeta (que hace sus nidos en el suelo), avefría (que se ve en abril, detrás de las yuntas; es rayado, parecidos a las vegetas), pardillos (muy chiquitillos). Los cagachines (herrerillos y carboneros) se ven en grietas de las casas; son muy pequeños, pero crían muchos pajarillos (8 ó 10). Los abejarucos hacen agujeros en las paredes de los ríos para criar. La abubilla o bejuguilla huele muy mal. Los mochuelos hacen los nidos en medio de un majano. El cuco pone su huevo en otro nido para que otro pájaro lo críe.
Conoce más usos de las plantas: el jaramago hervido y troceado es bueno para pavos, conejos y cabras. La tárraga tiene una flor amarilla, se cría en los arroyos, le gusta a las cabras y sabe la leche (también sabe la leche cuando las cabras comen romero). Tenemos que averiguar qué especie es la tárraga. Con la escobonera (Mantisalca salmantica) se hacen escobones. Las calles se alfombran el día del Corpus con juncia, ginestra, gayomba y retama. Conoce las siguientes plantas de arroyos: anea, mimbre, berro (lo ha probado, los catalanes lo comen mucho en ensalada). Un amigo le decía que ella era la flor del berro (la flor del berro es blanca y muy pequeña). Sus amigas le decían: “eres la flor de la esparraguera”, que significaba: eres tonta; es una frase que se usa para meterse con otra persona. El poleo, el té y la cola de caballo son buenos; la hierbabuena y la manzanilla son buenas para las tripas.
La sieteenrama (Potentilla reptans según E. Triano, aunque quizá se refiere a otra planta) se usa para elaborar el arresoli en Castil de Campos. Se cría en los blancales, en los troncones de los olivos.
La zarzaparrilla es muy buena para la sangre. Es parecida a la lapa (en este caso se trataría de Rubia peregrina, aunque en las fotos que le enseño no parece reconocerla).
El espárrago de zorra echa una flor blanca, huele muy bien y se cría en los majanos Sería Bryonia dioica según Triano, aunque podría tratarse de Tamus communis, de la misma familia que el espárrago y cuyos tallos jóvenes tienen un aspecto parecido a los del espárrago. Hay que tener cuidado de no confundir estas dos plantas, ya que Tamus communis es venenosa.
"El que quiera saber que compre un viejo", me dice Encarna. Efectivamente.
martes, 1 de diciembre de 2009
Capuchones de bellotas
No sé si en la Subbética cordobesa los capuchones de las bellotas han sido usados como silbatos. Yo he probado varias veces y no consigo emitir el menor sonido.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Cd-rom sobre la naturaleza de la Subbética
Os aconsejo que lo veais en una ventana reducida, porque lo optimicé para una resolución de pantalla de 800x600. Al ingresar en la página index tenéis que picar bajo un arco de piedra para iniciar un paseo virtual por la Subbética cordobesa. Tras ello, llegáis a una página en que aparecen dos picos. Al pasar el ratón por la zona de abajo os vienen las instrucciones que debéis seguir para visualizar el cd-rom (aunque en un lenguaje un poco enigmático). Podéis optar por una visita aventurera, en la que pasearéis por los distintos ecosistemas de la comarca, más o menos como si fuérais por el campo. Cada foto contiene zonas interactivas. Al pasar el ratón por ellas, se despliega un texto explicativo. Al picar sobre las zonas en que aparecen manos, se os mostrará algún elemento relacionado con el elemento que aparece en la foto. Por ejemplo, si picáis sobre la copa de un árbol, saldrán cosas que se ven en las copas de esos árboles, como nidos, insectos, etc. Otras veces se muestran diferentes organismos que viven en el ecosistema de la foto. A veces una zona interactiva os llevará a un paisaje relacionado con el anterior. Propongo algunos juegos, como encontrar animales camuflados con el entorno o encontrar la ruta para llegar a la cumbre de la Tiñosa, para lo que os doy algunas pistas. En las esquinas superiores derecha e izquierda de las fotos aparecen unas zonas interactivas que os llevan al inicio del cd-rom y a la página anterior.
Si queréis un viaje más organizado y sistemático, en la página del principio en la que aparecían dos picos, podéis picar (valga la redundancia, aunque no me gusta redundar) en el más bajo. Aquí encontraréis un menú con la mayoría de los elementos de la versión anterior, pero ordenados por categorías. Aquí hay tres zonas interactivas en la parte superior de cada imagen: la de la izquierda lleva a la página anterior (los elementos están ordenados por orden alfabético), la del centro al menú de la categoría y la de la derecha a la página siguiente.
Hay algunos errores. Ahora, por ejemplo, recuerdo el caso de la cantárida (Lytta vesicatoria). En realidad, el escarabajo que aparece en los poljes de la comarca es otro miembro de la familia meloidae, Lagorina sericea, más pequeño y menos alargado.
Lagorina sericeaEspero que os guste, aunque ya todo queda bastante antiguo y "catetico".
domingo, 29 de noviembre de 2009
Maneras de divertirse en la naturaleza
Juegos tradicionales (la mayoría de la Subbética cordobesa) con plantas y animales:
Aquí se ve cómo un pepinillo del diablo expulsa violentamente sus semillas hacia arriba al rozarlo. La planta (Ecballium elaterium) es muy abundante en cunetas y baldíos de las zonas bajas de la comarca. Hay que buscar los pies de planta femeninos, que son los que producen los frutos.
- 1 Espiga de cebadilla que anda (niños del colegio Niceto Alcalá-Zamora, de Priego)
- 2 Arista de avena q se mueve sola al pincharla en tierra mojada (padre de Alfredo Núñez); también los relojicos (los frutos de las plantas del género Erodium), puestos sobre la ropa giran en redondo y dan varias vueltas (esto lo hacen para enterrarse en el suelo)
- 3 espiga que salta (niños de Almedinilla y Priego); en Priego se acompañaba este juego con una poesía enseñada por Salud; en Castil de Campos cantan otra cancioncilla al ejecutarlo
- 4 explotar cálices de collejas (niños del Cañuelo y Priego),
- 5 acolitillos (Coral, del Cañuelo, y mi madre) y muñecas de amapolas (niñas de Niceto Alcalá-Zamora),
- 6 salero de amapolas ( Enrique Triano cita este uso en su libro “Flora del Subbético cordobés”): las cápsulas de las amapolas tienen unos agujerillos por donde salen las diminutas semillas negras
- 7 gallo, gallina o pollito (de toda la vida): se abren los cálices aún cerrados de las amapolas para ver el color de los pétalos: si son blancos es pollito, si son rosas son gallina, si son rojos son gallo.
- 8 juego que muestra Melissa (niña del colegio Virgen de la Cabeza, de Priego) con llantén (hierbas del género Plantago): hacer nudo y disparar la espiga (luego he visto este juego en un libro de actividades en la naturaleza)
- 9 pegarse las hojas de peganovios (Parietaria judaica, planta muy común en paredes o junto a ellas) y decir que tienes novia/o; también se hace con lapas, que pegan aún más (género Galium), etc. También se hacen combates vegetales con cosas que se pegan (cadillos (frutos de Xanthium strumarium), rubia, frutos de algunas especies de carretones (género Medicago), de algunas umbelíferas, etc)
- 10 Explosiones con puros de enea (E. Triano): “cuando las infrutescencias están secas, los niños aprietan con las manos el puro y lo hacen arder, formándose una verdadera y llamativa explosión de fuego”.
- 11 cosquillas con las suaves y sedosas inflorescencias Lagurus ovatus o Plantago lagopus (jopos de liebre) (esto es algo que les hago a los niños de los talleres de naturaleza que imparto, aunque no sé si se han usado así estas plantas tradicionalmente)
- 12 frutos que disparan sus semillas tras un leve roce (Cardamine hirsuta, Ecballium elaterium (o pepinillos del diablo, la que produce los disparos más espetaculares), Rumex pulcher a veces...)
- 13 Varas de gamones que explotan al golpearlas (hay que calentarlas un rato): lo hacen en un pueblo andaluz (de Sevilla o Cádiz o por ahí) que salió en un reportaje de Canal Sur: hacen una fiesta y todo y se están toda la noche explotando gamones
- 14 Dispararse espigas de cebadilla, avena, etc. para que se queden pegadas en las ropas
- 15 Competición de disparar apretando entre los dedos las pipas húmedas de las naranjas o las aceitunas (no sé si es tradicional)
- 16 Silbato vegetal hecho con hojas (José Aguilera y libro de actividades en la naturaleza)
- 17 Flautas hechas con cañas (José Aguilera y libro de actividades en la naturaleza); también como reclamo para mochuelos (Enrique Triano)
- 18 Adorno con flores de dondiego de noche (Mirabilis jalapa), que en la comarca es llamado "dompedro" (Teresa, Priego)
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A la flor se le sacaba el ovario con el largo estilo y se dejaba que colgara; luego la corola era pegada con saliva a la frente (parece un pequeño gorro de bruja)
- 19 Porras de juncos (Scirpus holoschoenus): las hacen los niños de la Subbética en el Corpus y se pelean con ellas
- 20 Silbato con capuchón de bellota (Benjamín Sanz, aragonés)
- 21 Escopeta con dos ramitas, las doblan y las tensan (Benjamín Sanz)
- 22 Canutillos de caña usados como cerbatana (Pablo, Benjamín y compañía). Los niños de Zamoranos suelen usar los frutos de los eucaliptos (llamados “trompicos” por ellos) para dispararlos.
- 23 Arcos con varetas de olivos (Pablo Luque, de Cabra) o con ramas de rosal silvestre recién cortadas (Benjamín Sanz)
- 24 Rama de saúco: la ahuecas, metes un palo a presión y una semilla de almez, empujas y sale la semilla disparada (Benjamín Sanz) y también la trompilla del eucalipto (Diego González, Villafranca)
- 25 Sonajeros con fruto de retama (Pablo Luque) y quizá también con los del espantalobos (Colutea atlantica)
- 26 Silbato de almendra o hueso de albaricoque, que sirve de reclamo para algunos pájaros (Pablo, Benjamín, etc)
- 27 Barcos con juncos en Soria (Benjamín Sanz); también con media nuez (mi madre)
- 28 Ponerse mariposas como adorno en los vestidos, sobre todo Saturnia pyri (tradición que me cuenta mi madre que tenían las niñas y mozuelas de la zona)
- 29 Escupir a los curicas (Meloë majalis) para ver cómo segregan líquido rojo (niños de toda la comarca)
- 30 Observar y jugar con luciérnagas (“bichicos de luz” en la zona)
- 31 Juego con hojas de pimentero falso (Schinus molle), que cuenta García Montoya en su libro de la flora ornamental de Lucena, aunque parece que no es tradicional: “sus hojas troceadas y tiradas al agua se mueven como si tuvieran vida propia, debido a la salida brusca de las esencias y resinas que contienen”.
- 32 Usar chinches hediondas para gastar bromas pesadas (Zagrilla). Se suelen usar las paulicas (diversas especies de la familia pentatomidae, sobre todo la verde y muy común Nezara viridula)
- 33 Hacer barcos para bichos (juego bastante sádico) (Cañuelo)
- 34 Observar cómo se retuerce el rabo de las lagartijas y salamanquesas cuando lo arrancas (juego también sádico) (niños de toda la comarca)
- 35 Arrancar antenas a las hormigas para ver cómo no se reconocen y se pelean (Abel Fernández, El Cañuelo)
- 36 Mover la telaraña de arañas para ver cómo se asoman creyendo que ha caído alguna presa (creo que me lo dijo mi profesor de zoología en Granada, Antonino: yo lo he probado con varias telarañas y nunca me ha salido)
- 37 Coger un hormigo de un hormiguero y ponerlo en otro para observar cómo lo atacan los demás (creo que también me lo dijo Antonino) (Juego sádico)
- 38 Hacer volar frutos voladores (en la comarca los niños jugaban a soplar vilanos y pedir deseos: no sé si se han usado también frutos de arce, olmo, ailanto, fresno, etc.)
- 39 Hacer carreras con ranas, tortugas y caracoles (me han dicho que lo hacen niños de Almedinilla, aunque no sé si es tradicional)
- 40 Collar de margaritas grandes: coges un conejito (Plantago sp.,supongo que Plantago lagopus, por lo sedoso de su inflorescencia) largo, les cortas el rabo a las margaritas y las metes a través del conejito (María José, Baena)
- 41 Guitarra con media nuez e hilos (María José, Baena)
- 42 Canastico con hueso de aceituna (María José, Baena)
- 43 Tambor de caña (María del Mar, Baena)
- 44 Abrir la boca de los conejitos (Antirrhinum majus y otras escrofulariáceas)
- 45 Coger mariquitas y soltarlas pidiendo un deseo, ya que dan buena suerte (Mª José, Baena)
- 46 Elastiquera: Se disparaba el tallo de las malvas con el tirachinas (“tiraor” en la Subbética, ya que es muy elástico y se puede doblar sobre la goma sin romperlo (Domingo, de Utrera)
- 47 Inflar las ranas, sapos y otros animalillos con una pajita (Diego González, Villafranca; niños de El Cañuelo). Juego algo peligroso ya que la piel de los sapos es venenosa.
- 48 Silbato con un tallo de cebada, se le hacía una rajilla por el lado y pita (Conchi Conejo)
- 49 Juego del palo y la píngola, se usaban varetas de olivos (Conchi Conejo)
- 50 Vejigas y/o estómagos de cochinos y pavos usados como pelotas, inflados y atados los orificios. Se restregaban contra las paredes para que se pegaran costras de cal para que no se rompieran fácilmente (Conchi Conejo y José Antonio Arjona)
- 51 Zambombas hechas con pellejos de conejo y trozos de carrizo (Conchi Conejo, que cuenta que también los chiquillos cambiaban los pellejos de conejo a un hombre que pasaba con una canasta y que les daba chucherías y baratijas (hilos, agujas, caña de azúcar, regaliz, extracto; también toallas y cacerolas si llevabas muchos pellejos) a cambio.
- 52 José Aguilera me cuenta que usaba cáscaras de nuez atadas con una gomilla para chascarlas, y producían un sonido bastante llamativo
- 53 José Aguilera me habla de varetas de olivo usadas como panderetas (se le metían platillos de cervezas y cosas así)
- 54 Cereales con tizne (esporas de hongos) usados para pintar al compañero, como broma, o para dibujar (como carboncillo) (Melody, Almedinilla)
- 55 Maraca de calabaza (niños de Zamoranos)
- 56 Inflar con la boca pétalo de rosa, formar una bolsita con él y explotarla (Conchi Conejo)
- 57 Font Quer refiere que el polvo de licopodio (esporas) es altamente inflamable y explota al acercarle una cerilla encendida con un súbito fogonazo. (en “Plantas Medicinales. El Dioscórides renovado”). Como el licopodio no se da por esta zona, habría que buscar plantas similares (algún otro pteridófito) o probar con polen de pino, ciprés u olivo. Gastar cuidado.
- 58 Imitar canto de pájaros con un pito de caña con un pistón (una varilla metida dentro de la caña), para lograr sonidos de diferentes frecuencias (comprado en un mercadillo medieval)
- 59 Silbato con una lámina elástica de goma que imita el maullido del gato (comprado en mercadillo tradicional)
- 60 Juego de untar pez rubia, que era una piedrecilla amarilla translúcida que se echaba antes al jabón, para hacer más espuma (también se usaba para hacer liria para cazar pajarillos) a una cuerda atada a una lata. Se tiraba fuertemente de la cuerda y ésta emitía un sonido fuerte y chirriante, como una gallina. La pez rubia o colofonia, llamada también resina de violinista, es un sólido vidrioso ácido, pardo o amarillento a amarillo rojizo, residuo de la destilación de la resina de los pinos al extraer la trementina. Se emplea en farmacia, en la fabricación de barnices y para dar adherencia al arco de algunos instrumentos de cuerda y a las correas de transmisión. (Conchi Conejo)
- 61 con los garbanzos, que están arrugados y tienen un piquillo que puede parecer una nariz, se hacían viejecillas pintándoles los ojos y la boca y poniéndoles un trapillo encima como pañuelo
- 62 con las uñas de los cochinos, colgadas en ristras, se hacían maracas, que hacían un ruido muy especial (José Antonio Arjona Montoro)
- 64 antes se hacían unos botijillos que se llenaban de agua y sonaban como los trinos de un pájaro (José Antonio Arjona
- 65 Cuenta Bibiano Montes, de la aldea de Las Lagunillas, en su estupendo blog Mirando plantas, en la entrada sobre Arisarum vulgare, una planta cuya inflorescencia tiene aspecto de lamparilla (llamada candilicos en la comarca; frailecillos en otros sitios), que cuando de chicos iban a acompañar a sus padres a la aceituna, se entretenían llenando la inflorescencia de aceite, poniéndole una torcía y encendiéndola.
-66 También cuenta Bibiano que las niñas de Las Lagunillas hacían vistosos collares con los capítulos, redondos y amarillos, de las santolinas.
Observaciones y experimentos curiosos (sólo algunos ejemplos, hay muchos más):
- Mimosa pudica y M. sensitiva (en macetas) (ver cómo cierran y pliegan las hojas)
- Tocar los pelos sensitivos de la venus atrapamoscas (Dionaea muscipula) y observar cómo se cierran las hojas-trampas (estas plantas suelen venderlas en las floristerías)
- Hacer chispas con frotando dos trozos de sílex (roca común en la comarca)
- Observar los “bichicos de luz” (luciérnagas): si no se ven los escarabajos adultos, en el verano, se pueden coger las larvas, en cualquier época del año, que suelen ser frecuentes debajo de las piedras por toda la comarca. Para estimularlas a emitir luz, se frota suave y repetidamente el extremo de su abdomen. Están más dispuestas a emitir luz por la noche, pero pueden iluminarse a cualquier hora.
- Echar ácido (por ejemplo agua fuerte diluida en agua) a piedra caliza para ver cómo echa espuma; se puede echar a distintas rocas de la Subbética para comprobar cuáles contienen carbonato cálcico (calizas en sus diversas formas, travertino o tosco, margocalizas, etc.) y cuáles no (en la comarca, sílex, radiolaritas, areniscas, ofitas (una variedad de basalto, rocas volcánicas oscuras que aparecen por ejemplo en La Cubé, etc.))
- Hacer esporadas de setas: se corta un sombrero de seta y se pone sobre un folio o cartulina. Las diminutas esporas que caen forman un dibujo (usualmente en forma de rueda con radios, si el sombrero contiene láminas).
- Provocar la emisión de esporas de los peos de lobo y hongos similares (los cuerpos fructíferos son como pequeñas vejigas que contienen las esporas, que se liberan en forma de nube cada vez que se presiona la vejiga o le cae una gota de lluvia, lo que es una estrategia para dispersar las esporas cuando hay humedad y son más propicias las condiciones para su germinación)
- Coger el hongo con forma de estrella Astraeus hygrometricus (estrella de tierra) y observar cómo se comporta en presencia y en ausencia de humedad: en presencia de humedad los brazos se abren para permitir la liberación de las esporas; cuando el tiempo es seco, se pliegan sobre la bolsa de las esporas para protegerla de la desecación)
- Animales que se camuflan (arañas cangrejo, que toman en color de las flores en que se apostan y pueden adaptarse, al cabo de un tiempo y dentro de ciertas variedades de color (amarillo, blanco,rosa), al color de las flores en que las colocamos; camaleones, etc.)
- Insectos ruidosos (el gran escarabajo chillón de largas antenas Cerambyx cerdo (la carcoma de la encina), que suele verse en verano; los escarabajos estercoleros del género Geotrupes; la gran polilla Acherontia atropos, (esfinge de la calavera), etc); reptiles ruidosos (salamanquesas, que emiten un chillido descorazonador muchas veces cuando las coges)
- ver cómo se enrollan las cochinillas de la humedad (sólo atractivo para niños muy pequeños)
- Nidos de espuma en los tallos de hierba producidos por ninfas de cigarrillas (Philaemus spumarius) en primavera (son muy comunes por toda la comarca)
- Brachinus sp. , pequeño escarabajo escopetero, que emite nubes visibles, explosivas y ruidosas por el ano cuando lo importunas (bajo troncos y piedras en la zona de la Nava de Cabra es muy común, aunque aparece en otras zonas de la comarca)
- interrumpir con una hoja una caravana de hormigas para ver cómo se desorientan completamente
- hacer que las hormigas impregnen con ácido fórmico un trapo y acercarlo a otro hormiguero para ver cómo se revolucionan todas las hormigas.
- cortar las antenas de las hormigas para que no se reconozcan y se peleen entre ellas (juego que me contaron unas niñas de El Cañuelo).
martes, 24 de noviembre de 2009
jueves, 19 de noviembre de 2009
Anotaciones etnobiológicas
Culebrilla ciega (Blanus cinereus)Unas mujeres mayores me cuentan que la ooteca o cápsula donde se depositan los huevos, de la mantis religiosa (llamada “nunca buscá” por ellas) era usada contra los sabañones, metiéndola en el bolsillo. Saben que las ootecas aparecen en los olivos y caen cuando se avarean.
Ooteca de mantis religiosaAntonio Jiménez dice que el líquido de los curicas (escarabajos negros con abdomen muy alargado que se ven en primavera en los olivares, que segregan un líquido rojo repelente para disuadir a sus depredadores) sirve para curar las verrugas.
Adivinanza tradicional agrícola contada por mi padre: “el nicusico tiene alas, pies y pico; la madre del nicusico no tiene alas, ni pies ni pico”. El nicusico es el gorgojo de las habas y su madre es la haba. Hay que averiguar si se refiere a un brúquido (los más usuales parásitos de las habas) o a un verdadero gorgojo, de la familia de los curculiónidos. Ambas familias de escarabajos se caracterizan por tener el rostro alargado, formando una especie de trompa.
Grandes mariposas con dibujos de ojos de alas eran usadas como broches vivos en los vestidos. Mi madre identifica en fotos al Gran Pavón de Noche (Saturnia pyri). Dice que antes había muchas por aquí y eran muy mansas y no escapaban. Ahora no se ven casi nunca.
Los abejorros anunciaban una visita, según los niños de Esparragal.
Unas niñas de Zamoranos me contaron que sus padres jugaban a quitar el aguijón de abejas y avispas y sustituirlo por un palillo. También me han dicho que juegan a pintar de colores a las moscas y a soltarlas para ver quién encuentra después la mosca de cada cuál. Llaman “cortapichas” a las tijeretas.
José Antonio Arjona Montoro me cuenta que si un sapo te cuenta los dientes, te mueres o te quedas calvo. También dice que a los sapos les hacían fumar y se hinchaban; también cuenta que los ponían en el extremo de una tabla y los hacían saltar (padre de José Antonio).
Su abuelo llevaba una muda de serpiente enrollada dentro del sombrero, para el dolor de cabeza. Si matabas una cría de serpiente, la madre iba a buscarte y te mordía.
Refranillo sobre la culebrilla ciega, que se cree que es muy venenosa: “Si la víbora oyera y la ciega viera, no habría quien al campo saliera”. Este refrán se dice en otras partes de España y se aplica a diversos reptiles. Se cree que mordisquea la herida para inyectar veneno o algo así. Este reptil sin patas, con aspecto de lombriz, piel escamosa de color marrón y ojos muy pequeños, que vive bajo tierra, es completamente inofensivo, aunque sí es cierto que muerde si lo coges.
Pepe, de Almedinilla, me cuenta que para las verrugas (para quitar las verrugas hay millones de recetas mágicas y esotéricas) hay que coger un lagarto, frotarlo contra la verruga, matarlo, enterrarlo bajo unas piedras y cuando el lagarto se seque, se te cae la verruga.
Según Marcos Campos, las culebras eran echadas antes a veces en los tejados de las casas, para que se comieran a los gorriones y los ratones.
Los vencejos, si están muy revolucionados al amanecer, anuncian que habrá una tormenta por la tarde. (Trini)
En el campo se escucha mucho un pájaro que parece que dice “agua aquí”, se dice que esto es anuncio de lluvia, pero falla más que una escopeta de caña. Se trata del carbonero común (Parus major), aquí llamado “cagachín”, por ese canto, pero este pájaro tiene una diversidad de vocalizaciones increíble.
Toni Pérez me dice que un hombre mayor y unos niños le han dicho que los ruiseñores macho cantan de noche para que la hembra no aborrezca los huevos (aunque la explicación ornitológica es otra, llamar la atención de la hembra o algo así).
Mi padre dice que los gallos cantan al mediodía, y al amanecer, a medianoche, etc. Cuando los gallos cantan a deshoras es que puede cambiar el tiempo. Según él, del comportamiento de los topillos se deducía si iba a llover, aunque no sabe exactamente cómo. Mi abuelo hacía “quiquiriquí” para que el gallo le respondiese, cosa que hacía invariablemente.
Los viejos de Almedinilla dicen que si oyes el cuco no te mueres ese año (ya has pasado el invierno, época de mayor mortalidad entre los ancianos).
En Almedinilla, los agricultores creen que la orina de la eriza (si está preñada) es venenosa y puede matar a los animales que coman la hierba donde se haya orinado. Paco, el hijo del "Portugués", y Antonio Jiménez dicen que un caballo puede reventar si come la hierba donde se ha orinado una eriza preñada. Por cierto, ¿habéis pensado alguna vez en los dolores insufribles que tienen que padecer las erizas al parir a sus hijos? En realidad, no sufren nada, porque las espinas se les desarrollan a las crías después de nacer.
José Antonio Arjona Montoro dice que a la cueva de la Murcielaguina iba gente a coger excrementos de murciélago como abono (allí hay una colonia bastante numerosa de murciélagos).
Mi madre me cuenta que los Oteros (unos niños muy traviesos de los años 40), volvieron una vez de un campamento de los que organizaba la Falange con un murciélago, al que daban de fumar. Al parecer, se llevaba lo de hacer fumar a los murciélagos.
Antonio Jiménez dice que había ardillas en los chaparros de la Tiñosa, en los años 60 ó así, por los Ricardos. Los cazadores decían que se metían en las madrigueras de conejos y mataban los conejillos, que les chupaban la sangre. Antonio Jiménez y Paco, el hijo del “Portugués”, dicen que las comadrejas chupan la sangre de las gallinas y los conejillos chicos.
Mi padre llama gato garduño a la garduña, como en el famoso poema de García Lorca, “Romance sonámbulo”:
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
La garduña (Martes foina) es un mustélido parecido al hurón, pero de mayor tamaño. Es muy abundante en la comarca y se encuentran incontables ejemplares muertos en las carreteras.
Tradiciones sobre plantas
La retama (Retama sphaerocarpa) es la planta de la comarca que más creencias esotéricas genera. Según Elena Rodríguez, de Almedinilla, y Mercedes López, de Priego, los nudos se hacen para quitarte las verrugas. Miguel y María Cano, niños de Camacho Melendo, me dicen que los nudos de la retama se hacían si tenías alguna enfermedad; si alguien los desataba, la enfermedad se le pasaba a él. En otros sitios, se dice que los nudos se hacen para ahuyentar al demonio. En cualquier caso, es raro encontrar en la comarca una retama al lado de un camino que no tenga algún nudo en sus ramas flexibles. José Antonio Arjona me dice que los nudos deben hacerse con la mano izquierda.
Receta tradicional: flores de calabaza con miel.

A veces es muy difícil establecer qué es una mala hierba en un cultivo. Mala hierba es toda planta que nace donde se cultiva otra: así el trigo es una mala hierba en un cultivo de garbanzos, por ejemplo. Además, muchas malas hierbas tienen diferentes usos. Este poemilla que me dice mi padre ilustra los dilemas que se les presentan a los labradores:
La avena,
pa paja es buena;
el bayisco,
pal borrico;
la amapola,
pa la lechona;
el almirón,
pal lechón;
la pamplina,
pa la gallina.
¿Entonces qué quito?
Lo que pinche.
(claro que algunas plantas que pinchan, como ciertas especies de cardos, son usadas como alimento para las personas...)
lunes, 16 de noviembre de 2009
Muñequitos tradicionales con amapolas
Juego con cebadilla y poemas
En Castil de Campos se cantaba esta cancioncilla al ejecutar este juego:
Juego tradicional con arista de avena
domingo, 15 de noviembre de 2009
Juego tradicional con llantén
Este juego tradicional me lo mostró Melissa, una niña del colegio "Niceto Alcalá-Zamora" de Priego, en el curso de un taller de naturaleza que impartí. El tallo de llantén se enrolla de una forma especial, que no aprendí y no pude reproducir por mi cuenta, para provocar el espectacular efecto.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Flora del Subbético cordobés
Todo esto tiene más mérito porque Enrique ha sido autodidacta (aunque desde pronto tomó contacto con los profesores de las principales universidades españolas). Es egabrense, aunque ha vivido mucho tiempo en Carcabuey y ha visitado profusamente Priego y su comarca. Es una persona entrañable, afable, cordial, que dedica mucho tiempo a sus innumerables amigos. Lo que concilia con las incontables horas que dedica a sus estudios: es un trabajador portentoso, capaz tanto de patear todos los rincones del campo como de tirarse horas y horas delante del ordenador con una tarea desesperantemente monótona. Es muy riguroso y minucioso.
Presento aquí sus páginas web, Digitalissl y Flora de la Subbética cordobesa. En ésta última se puede descargar el libro de 1.998 "Flora del Subbético cordobés", muy completo (aunque hemos detectado la presencia de bastantes especies nuevas desde entonces en la comarca). En él se citan todas las plantas conocidas hasta entonces de la comarca, se dan algunos datos acerca de ellas y se habla bastante de sus usos tradicionales en la comarca y de sus propiedades medicinales. También podéis visitar su galería en Picasa, donde queda de manifiesto que es un espléndido fotógrafo de naturaleza.
martes, 10 de noviembre de 2009
Mariposas de adorno


Esta gran mariposa, según cuenta mi madre (Concepción Conejo Jiménez) era bastante abundante sobre las paredes de las casas del pueblo y las niñas y mozuelas la usaban viva para adornar sus vestidos, a modo de broche, ya que permanecía quieta durante horas. A veces la prendían con un alfiler que atravesaba las alas. José Antonio Arjona Montoro afirma haberla visto con frecuencia por las paredes de las casas de los Adarves hasta los años 70 ó así. Ahora es muy escasa en la comarca. Yo sólo he encontrado una vez un capullo vacío, en las inmediaciones de la aldea del Esparragal.

El gran pavón nocturno es el insecto mayor de Europa. Las hembras de esta mariposa nocturna de la familia de los satúrnidos, que son mayores que los machos, pueden llegar a medir 17 cm de envergadura alar. Tiene las alas de color castaño con dibujos en zig zag, cada una de ellas con un gran ocelo con el borde rojizo y el centro negro que recuerda los ojos de un búho. Se cree que asusta a sus depredadores simulando que es un búho. Las antenas del macho tienen forma de pluma, mientras que las de la hembra son más delgadas. Las antenas del macho sirven para detectar la presencia de las feromonas emitidas por las hembras, que pueden atraer a los machos que se encuentren en un radio de 20 kilómetros. Sus grandes orugas cubiertas de tubérculos cambian de aspecto y de color a medida que van mudando, hasta un total de cuatro mudas. Tras la cuarta muda, las orugas son verdes con tubérculos azules provistos de espinas cortas y pelos largos. A finales de agosto tejen un capullo oscuro con forma de pera en una grieta de un tronco o entre ramitas y se disponen a pasar el invierno y hacer la metamorfosis. Los adultos vuelan a mediados y fines de primavera y, como no pueden alimentarse porque tienen el aparato digestivo atrofiado, no viven más de una semana. Su área de distribución va desde la península Ibérica hasta Irán y del centro de Europa hasta el noroeste de África.



Formas diferentes de orugas
La oruga se alimenta de hojas de nogales, manzanos, perales, frutales de hueso (melocotoneros, almendros, albaricoqueros, ciruelos, endrinos, cerezos, etc.), fresnos y álamos. El retroceso de las huertas y el uso de insecticidas puede estar detrás de su regresión en la comarca.
Nota: salvo las fotos del capullo, las demás fotos han sido tomadas de diferentes sitios de internet.





